Una verdadera cristiana siempre es una luz en donde quiera que esté. Sus acciones, forma de hablar, vestir y conducirse la hacen resaltar del resto de la sociedad. Existen un sin número de acciones que delatan a una mujer cristiana, pero hoy te compartiré las tres actitudes más importantes.

1. Busca tener una relación con Dios

Ora de forma constante y en todo momento como lo establece la escritura en 1 Tesalonicenses 5:16-18. A ella no le importa él que dirán. Ella ora para agradecer por los alimentos, para encomendar a sus hijos y su trabajo. La verdadera mujer cristiana es feliz orando en la intimidad o en público. En sus planes, Dios está presente en todo momento. Se nota su alegría y pasión por Dios.

Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso, pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.

1 Pedro 1:8-9 | NVI

Busca ir a la iglesia, conocer más de Cristo y disfruta relacionarse con los hermanos en la fe. Trata todo el tiempo, de alimentar su espíritu a través de las escrituras, la música cristiana, libros, devocionales, predicas y estudios bíblicos. Para ella lo más importante es platicar con Dios, escucharlo y obedecerlo. Entiende perfectamente que TODO es de Dios y para Dios, incluyendo su vida.

2. Obedece la Escrituras

Al conocer los mandatos de Dios Todopoderoso, ella busca agradarlo: cumpliendo su voluntad, haciendo lo que es recto y bueno ante los ojos del Altísimo. La verdadera sierva de Dios se arrepiente, confiesa sus pecados, pero, sobre todo, entrega su vida por completo a Dios para que Él transforme su vida.

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

2 Timoteo 2:15 | NVI

Una mujer cristiana sabe quién es su Padre, lo que le gusta y busca complacerlo en todo porque desea demostrarle cuánto lo ama.

3. Refleja los frutos del espíritu: El AMOR

Las escrituras señalan que Dios reconoce quienes son sus hijos a través de los frutos que ellos den. La auténtica mujer cristiana refleja los frutos del Espíritu Santo que son:

  • Amor

  • Paz

  • Fe

  • Gozo

  • Paciencia

  • Bondad

  • Mansedumbre

  • Templanza

Estos frutos se pueden ver en las decisiones que ella toma que van desde cómo habla hasta en lo que ella invierte o gasta. Una mujer de Dios tiene un carácter hermoso, es amable con los demás y busca ser ayuda idónea en todo momento. Normalmente, tiene una sonrisa en su rostro y desea el bien para los demás. Agradece a Dios por todo lo que la y por aquello que no, porque sabe que Dios tiene un propósito que cumplir en su vida. No se compara con nadie, en cambio, se goza con los éxitos que sus amistades logran.

Pero, sobre todo, habla del amor que Dios Todopoderoso tiene por la humanidad y trata de compartir las nuevas de salvación y esperanza.

Como viste es sencillo reconocer a una auténtica mujer cristiana. Espero de todo corazón que tú seas una auténtica mujer de Dios y si aún en tu vida no se refleja todo esto, te invito a que día a día busques a Dios. Amalo, abrázalo y platica con él. Estoy segura que Él hará y cumplirá el propósito que tiene para tu vida. Él te perfeccionará en la medida en que tú les el control de tu vida.

Recibe un fuerte abrazo y nos leemos pronto.